Madrid
El consumo moderado de vino -cuatro vasos diarios en hombres y dos en mujeres- reduce en un 30% la inflamación de las arterias, es decir, la aparición de la arteriosclerosis y también disminuye hasta un 96% la adhesión de los monocitos al endotelio, o sea, el colesterol malo. La principal novedad del estudio europeo «Vino y enfermedades cardiovasculares», realizado por el Hospital Clínico de Barcelona, presentado ayer en Madrid, es que se trata del primer estudio en humanos realizado en España sobre este aspecto, ya que los demás eran epidemiológicos, se realizaban sobre encuestas y, por lo tanto, carecían de constatación científica.
El consumo de vinos con denominación de origen subió el año pasado un 13,6%, mientras que se mantuvo el de vino de mesa, con el 0,3%.